El martes pasado, con olas de dos metros pasé de salir de la barra y como la marea estaba vacía, me puse a dar pala de la peña de la vieja a la puntilla. En el estrecho que hay entre la barra grande y la chica que está en tierra había una corriente fuertisima, parecía el descenso de un río y además llegaban olas como de un metro rompiendo. Cuando las cogias de proa no había problema porque la corriente te llevaba contra ellas y las superabas fácilmente, pero a la vuelta las cogias de popa y con la fuerte corriente en contra la ola y el kayak avanzaban lentísimo, te pegabas un ratillo sobre la ola. La primera vez me acojoné tóo, pero las demás fueron divertidas. Este fin de semana, con olas de casi 4 metros, viento de 20 nudos y la marea llena por la mañana, que ve monte en el kayak su p... madre

Ná a pasar mono....